En la mañana del miercoles salimos hacia Pokhara, meseta situada entre las montanas Annapurna, pertenecientes a la cordillera del Himalaya. Las Annapurnas son un grupo de montanas unicamente superadas por el inmenso Monte Everest. Asi es que Pokhara es tambien conocida como la Puerta de las Annapurnas. Nepal es a su vez el centro mundial del trecking, y las Annapurnas son la vedette dentro de Nepal. Semejante tentacion logro cautivarme inmediatamente. Sin embargo, teniamos 2 dias de excursiones en Pokhara, asi que habia que ser muy cauteloso en la decision de que hacer, y cuando hacer el trecking. Tras leer acerca de los treckings que se podian realizar, consultamos con el guia quien nos dio para adelante en esta decision. Nuevamente, con las cartas sobre la mesa, la opcion fue netamente favorable. Fue asi que arrancamos con Manu el dia miercoles con lo preparativos y nos fuimos directo hacia Pokhara. Lamentablemente, el transito nos jugo una mala pasada. Pokhara queda a unos 200 km de Katmandu, pero tardamos unas 13 horas en llegar. Arribamos a eso de las 7pm, con el sol ocultandose detras de las Annapurnas. Con un dia menos para realizar el recorrido planificado, tuvimos que reorganizarnos. Para ello nos fuimos al centro de Pokhara y afortunadamente dimos con un fenomeno que era dueno de un centro para trecking, y lo atomizamos a preguntas. El tipo la veia muy dificil de poder hacer un buen trecking con un dia y medio. Entre vueltas y vueltas, descubri un pequeno caminito en el mapa de treckings y asi empezamos con el Manu y el amigo a armar finalmente un recorrido increible por la cordillera del Himalaya. Arreglamos ya con el para que nos fuera a buscar un taxi a un punto bajo la montana, ya que el omnibus del grupo salia a las 8 de la matina desde el hotel rumbo a Chitwan, y era muy dificil trasladarse hacia esa zona por nuestra cuenta en caso de perder el omnibus, asi que coordinamos con exactitud el punto y la hora de encuentro ya que no podiamos fallar. A las 3 de la manana, iniciamos el recorrido. Aun en penumbras, nos dirigimos inicialmente al pico Sarangkot para ver el amanecer. De alli nos mandamos hacia Naudanda, situado a unos 1700 metros de altura (Pokhara esta a unos 800). Ese seria nuestro campo base para dormir.
Comenzamos nuestra recorrida pasando por distintos pueblos. Los paisajes eran grandiosos, observandose rios y pequenas casitas como pinceladas en las inmensas laderas de las montanas. Pasamos por diversos pueblitos como Lumle, Khare, Chandra Kot y Naudanda. En cada uno de ellos eramos recibidos como heroes, ya que inmediatamente de vernos, se nos acercaban todos los ninos del pueblo, y detras los otros habitantes, quienes se ofrecian en todo lo posible por ayudarnos. El problema era la barrera idiomatica ya que esta gente no hablaba ni una gota de ingles, y nuestro nepales esta limitado al hola, chau, gracias, como estas y ayuda. Sorpresivamente y para nuestra fortuna, los ninos hablaban ingles. Era increible la escena. Justo cuando pasabamos por los pueblos era horario escolar, asi que nos cruzabamos con varios ninos que iban a la escuela, y todos estaban desesperados por hablar en ingles con nosotros. Y los padres que acompanaban las bandadas de ninos no entendian ni una gota de lo que hablabamos con sus hijos.
Una de las premisas que tiro el senor del centro de trecking es no adentrarse en demasia por lugares inospitos, ya que uno se puede extraviar y no retomar el sendero correcto. Por ello, cada cierto tiempo, cuando veiamos alguna persona, chequeabamos de estar en el camino adecuado hacia nuestro destino. En una de nuestras requisas, habia un anciano que no entendia nada de nada de lo que le deciamos, solamente el nombre del lugar al cual queriamos llegar y nos lo senalaba, y por casualidad, el iba hacia alla, asi que nos escolto hasta el final del trayecto. En el camino conocimos una infinidad de personas, todas ellas sumamente amables. Llegamos al mediodia a Chandra Kot, donde almorzamos unos sandwichwes que llevamos del hotel y luego emprendimos camino hacia Naudanda, donde ibamos a pasar la noche. Cuando dimos con la carretera, ya extenuados de las 8 horas que llevabamos caminando, vimos que pasaba un omnibus, y por unos 5 pesos uruguayos, nos arrimaron unos 8 km hasta la carretera de Naudanda. Alli conseguimos un especie de albergue, donde Mother (asi se hacia llamar la duena del lugar) nos preparo una cena increible. Antes de la cena, decidimos salir a recorrer el pueblito de Naudanda. Es muy pequeno, al igual que los otros pueblos de la montana, de no mas de 100 personas. Desde alli teniamos una vista increible del Himalaya. Para tener otra perspectiva, Manu se subio a un monte para tomar unas fotos. De repente lo veo hablando con su rustico ingles (no quita que el mio no sea rustico tambien) con una pareja de extranjeros. Segundos despues, la pareja baja asi que me puse a charlar con ellos. Tras unos breves minutos, la clasica pregunta: where are you from? Spain, me dice. Asi que hablais espanol, les digo. Pues si, me tira el tipo. Y ahi me empece a matar de risa, y le empezamos a gritar a Manu en espanol, muertos de risa del esfuerzo sobrehumano que hizo Manu por comunicarse. Se llamaban Eva y Leandro. Ella era espanola y el italiano, Tenian unos 30 anos y hacia unos 5 meses que andaban viajando por Pakistan, India y ahora por Nepal. Tenian una campervan acondicionada para el viaje, asi que luego de comer fuimos para alla a conocerlos. Unos fenomenos los pibes.
Por la manana, nos levantamos a eso de las 5 y cogimos el taxi de regreso sobre la carretera, para llegar al hotel 20 minutos antes de partir (los guias estaban a la expectativa, esperandonos en la puerta del hotel). En realidad llegamos tan sobre la hora porque, ya en el taxi, nos pusimos a hablar con el tachero quien nos dijo que habia en ese momento una ceremonia budista en un templo en Pokhara, cosa que nunca habiamos visto en directo. Nos dejo en la puerta del templo, y nos acercamos al mismo. Justo salio un monje y le preguntamos si se podia pasar y dijo que si, que no habia problema, si no haciamos ruido. Nos sacamos los zapatos y nos metimos. Estaban todos cantando un mantra. Eran como 80 monjes, repartidos unos 30 en una mesa central, que eran evidentemente mas experientes que los otros 50 que estaban sobre las paredes del templo. En el fondo de este, al igual que en una iglesia esta Jesus en la cruz, habia una estatua de Buda. Procedimos cautelosamente, entre el barullo de los cantos, a sentarnos junto a unos puberes que estaban contra la pared, sobre unas colchonetas. De pronto, uno de los superiores se da vuelta en direccion hacua el pequeno monje que teniamos a nuestro lado, y le empieza a decir un par de cosas, con una mirada fria que decia todo. Ya nos veiamos de patitas fuera del templo. Todo lo contrario. Al parecer, el monje le dijo el nino que nos diera una colchoneta al igual que todos los otros que estaban en el templo, asi que el chiquito se paro en medio de la ceremonia y nos alcanzo una colchoneta a cada uno para sentarnos. Experiencia increible.
