Al llegar a esta ciudad me acorde del Dr De Paula quien justo antes de mi viaje, me presto el libro Cuentos Chinos de Oppenheimer, donde explicaba el crecimiento exponencial que estaba viviendo ese pais. En este se contaba una anecdota donde un empresario le decia cual era el nuevo animal nacional del pais: la grua. Plaga nacional seria una descripcion mas adecuada. Es sorprendente ver que todo se esta construyendo, cientos de edificios y shoppings edificandose, gruas por todos lados. Y para darle un poco mas de vertigo, la fiebre de los juegos olimpicos. China, y particularmente Beijing, esta girando entorno a este acontecimiento.
Por la manana, tras bajar del avion, fuimos a la plaza de Beijing, donde se encuentran los restos de Mao, lider comunista que tuvo el pais (al igual que Lenin y Ho Chi Minh, quienes tambien se encuentran enterrados en la plaza principal de sus respectivos paises, a modo de propaganda politica). A proposito, la censura en China bajo el actual regimen es muy fuerte, a tal punto que los guias eran sumamente medidos en sus comentarios. En la plaza se encuentra la Ciudad Prohibida, donde anteriormente vivia el empredador con sus esposas y amantes (costumbres eran las de antes dirian los viejos...). En esta se hallan varios templos, la casa principal del emperador, jardines y las casas de los eunucos (protegiendo asi a sus mujeres de cualquier tentacion). En la ultima foto, vemos dos leones que cuidan la ciudad, que personifican la fortaleza del emperador y la emperatriz. Cada uno de estos tiene bajo su garra un objeto que lo identifica (un bebe leon para la hembra y una pelota para el macho. Suena logico).
Por la tarde fuimos a un jardin por el cual se paseaba el emperador. En este habia un lago artificial y mucho verde. Habian glorietas, puentes y pagodas decoradas. Antes de regresar, fuimos a ver como hacian los famosos jarrones chinos y por la noche fuimos a ver un espectaculo con malabaristas y acrobatas. La rompian los botijas.
