sábado, 5 de abril de 2008

Nieve en NZ

Eran las 6 am cuando decidimos esperar al amanecer en la playa, a unos pasos de donde habiamos estacionado la camioneta. Para nuestra sorpresa, habian varias personas esperando el acontecimiento. A los pocos minutos, comenzo el espectaculo, con el sol saliendo de entre 2 montanas, el cielo rojizo y el mar cada vez mas azul. Reminiscencia de mis dias en jardinera cuando dibujaba atardeceres.

Tras desayunar los clasicos cereales con leche, nos fuimos rumbo a los glaciares. El primero de ellos fue el Fox Glacier, donde pudimos contemplar una majestuosa formacion de hielo que sobresalia de la montana. En la foto que estoy con Manuel se ve parte del glaciar (y me tomo estas lineas para comentar la foto, que presenta un cuadro de dos chicos, uno con la guia de NZ y el otro con una pelota de futbol diminuta, lo que demuestra claramente lo poco que entiende este chico sobre futbol... a quien se le ocurre llevar una pelota a un glaciar? A la familia de Manu, no se preocupen que yo lo estoy cuidando, siempre estoy tras de el y no le saco el ojo de arriba).

Luego del primer glaciar nos fuimos para el Franz Joseph, que supera ampliamente al primero. En este realizamos un trekking de una hora hasta el glaciar, en el cual pudimos observar grandes cascados de entre las rocas, producto del descongelamiento de los picos nevados. El camino estaba bordeado por un par de rios te tinte gris. El final del recorrido estaba marcado por la seguridad del lugar, pero con Manu decidimos proseguir hasta alcanzar al glaciar. Alli el rio se hacia cada vez mas fuerte y el frio se respiraba en todo momento. Ya se escuchaba el sonido del viento proveniente de la montana, y el camino se hacia cada vez mas dificultoso, hasta que nos vimos de frente con el rio que cortaba todo intento de cruzar. Ya estabamos a pocos metros del glaciar, asi que paramos a contemplarlo, sentandonos frente a el, disminuidos ante su inmensa presencia. Por la tarde, nuevamente emprendimos un nuevo rumbo, pero esta vez ya hacia Christchurch, lo cual marcaba el final de nuestro viaje.