viernes 27 de junio de 2008

Phi Phi, Phi Phi Phi Phi Phi Phiii, Phi Phi!!! (onomatopeya del silbido de los soldados de la pelicula El puente sobre el rio Kwai, y al mismo tiempo

La unica manera de movernos de Phi Phi era la visita al rio Kwai, ya que nos habian dicho que era espectacular. Y lo fue. Nos alojamos en un tren flotante, sin electricidad, situado en el medio de la selva, ideal para descansar (mas). Por la noche, salian partiditos de truco y guitarreadas (rasguna las piedras, las de tango feroz y otros clasicos adolescentes). De dia visitamos un templo entre la selva, vimos elefantes, y nos banamos en el rio Kwai, que posee una corriente fortisima. Al segundo de tirarte, salias 5 metros mas abajo, y era imposible nadar contra la corriente. Y para darle un toque de reality show de supervivencia, estaba plagado de cocodrilos (eso nos dijeron, pero nunca paso nada, y la facultad nos enseno a creer en las estadisticas, asi que no habia razon para no nadar en esas aguitas color marron). En la manana, fuimos a visitar La Cueva Lava Kaeng, que quedaba a unos 10 kilometros rio abajo, asi que algunos de nosotros optamos por la logica: salvavidas y al rio que la corriente se encargaba del resto. En esos dias que estuvimos alli, visitamos tambien un mercado flotante, un museo dedicado a las victimas de guerra en el Kwai y viajamos en el famoso Tren de la Muerte, nombre que recibio en memoria de los prisioneros de guerra sacrificados para su creacion, que atraviesa el rio Kwai.