Amanecimos sobre el lago Tekapo, rodeados de unas maravillosas montañas. Sobre el lago se encuentra una pequeña iglesia, construida en piedra y madera.
Han desaparecido ya los campos fertiles y la ganaderia intensa del norte. Es un paisaje frio y desolado, enmarcado por cadenas montañosas que aparecen tenues en el fondo de la imagen. En este momento nos encontramos camino al Monte Cook, y me toco descansar asi que me tire atras a escribir un poco, con el paisaje sobre mi lado izquierdo.
Por la tarde llegamos a Queenstown, hermosa ciudad, antigua y calida, pese al frio que ronda en esta parte del pais. Aqui nos recibieron unos amigos de Manuel, con los que compartimos una cena.
