Hola gente. Les cuento que Queenstown es ya mi segundo hogar. Realmente la estamos pasando de novela. Hoy amanecimos a eso de las 7 am, pero dentro de un iglu. La camper estaba cubierta en su totalidad por una escarcha neozelandesa. Habian unos 5 grados a esa hora, que te empujaban a quedarte en la cama. A eso de las 9, nos fuimos a la ciudad, ya que Nico se iba a tirar en bungy jumping, y eligio para debutar en este deporte al mas alto de NZ y el segundo mas alto del mundo con 163 metros de caida. Asi que lo dejamos en una esquina ya que un a camioneta lo iba a pasar a buscar. Mientras tanto, Manu, Flo y yo nos fuimos de trekking al Monte de Queenstown, unos 600 metros de altura. La vista es increible. Se ve la peninsula de la isla. Luego fue el tema de la bajada. Ya extenuados, decidimos encontrar un camino alternativo para descender. Fue asi que vimos que existian aerosillas que nos depositarian en la base de la montaña. Nos metimos entonces en la fila para bajar, sin ticket alguno, por lo que teniamos que actuar rapido. Nuestro momento se aproximaba y veiamos con envidia a los pequeños niños rubios que sus pequeños tickets en sus pequeñas manos... Ya habiamos tramado diferentes versos para hacerle al cuidador. Hasta que de pronto, 10 segundos antes de entrar, pasa por delante nuestro una cabina con una sola persona dentro, y las cabinas eran para cuatro. En ese momento, un par de miradas telepaticas bastaron para entender lo que debiamos hacer. En una fraccion de segundo, ya estabamos adentro de la cabina.
A la tarde, emprendimos viaje hacia Te Aanu, ciudad proxima a Milford Sounds, asi en la mañana arrancar para alla. En la noche aparcamos la camioneta frente al lago de Te Anau.
