Entre los templos que visitamos, se encuentra el famoso Templo de los Monos. Este esta atestado de pequenos primates, que se caracterizan por los arrebatos a los turistas. Ni bien entramos, nos propinaron pequenas golpizas, nos robaron dos botellas de agua, una latita de coca light, y amenazaron de muerte a uno de la excursion que inocentemente les habia llevado bananas. Ja. Y lo peor es que se matan de risa luego de estos episodios, y se van victoriando, con el objeto robado como trofeo arriba de la cabeza.



