Luego de arribar al aeropuerto de Sydney y tras un arduo control aduanero, nos dirigimos hacia la ciudad, para instalarnos en el hostel que reservamos por internet, el Asylum Hostel (que por lo visto habian contratado al mejor fotografo de Sydney cuando publicaron las fotos del hostel en la web, logrando nuestra sorpresa al llegar, la cual fue atenuada por la espectacularidad del entorno). El hostel se encontraba ubicado en el centro de la ciudad, posibilitandonos todo desplazamiento a pie. Tras dejar el equipaje, corrimos hacia la bahia, a escasos metros del lugar donde estabamos. Al llegar al corazon de la city, nos vimos invadidos por las construcciones edilicias, de rascacielos y monumentos increibles, que hacian juego con los autos, en su mayoria bmw ultimo modelo, pero veias en cada cuadra porshes, ferraris y maseratis. Luego de unas cuadras caminando, encontramos un oasis en plena urbe: el Hyde Park, provisto de parques, arboles y fuentes, muy utilizado por la gente de la ciudad como valvula de escape.
